Este blog contiene textos dedicados a las familias, a los padres y madres para que eduquen con buenas prácticas. Tiene dos enfoques que se complementan: el psicológico y el jurídico. Está escrito por dos grandes profesionales y amigos. Antonio Lafuente y Antonio Ortuño. Esperamos que os sea útil.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Aclaraciones sobre la custodia compartida

Últimamente está habiendo muchas pequeñas confusiones sobre el tema de la custodia compartida, sobre todo por las personas que vienen a consultarnos y pensando que es el mejor régimen que se puede adoptar y que así se satisfacen todos los intereses en conflicto, los de los padres que se separan o se divorcian y los de los hijos menores.
Hay una serie de aspectos que hay que tener en cuenta y que se pusieron de manifiesto en las conclusiones del encuentro entre Jueces y Abogados de familia celebrado en Madrid en Octubre de 2015. Las más importantes fueron las siguientes:
1.- La custodia exclusiva o compartida se otorgará en función del interés del menor en cada caso concreto. Es decir este interés es el que prima a la hora de concederla y en consecuencia no hay ninguna forma de custodia que podamos considerar como preferente a pesar de lo que mucha gente piensa o cree al respecto.
2.-No es necesario el reparto igualitario del tiempo de convivencia, esta se hará también atendiendo al interés del menor en cada caso concreto, aunque en general será por periodos de tiempo iguales o parecidos, semanas, quincenas, meses. Desde un punto de vista personal el que más me gusta es el de semanas con cada uno de los progenitores, ya que permite una relación fluida con los mismos y un periodo de tiempo no lo suficientemente largo como para no saber cómo funciona en   su día a día, además de que en general se suele poner en casos de buena relación y avenencia un par de días a la semana (en general por la tarde y desde la salida del colegio hasta más o menos las 20 horas), para poder estar con los menores la parte que no los tiene consigo.
3.- Hay un grave error por parte de los progenitores ya que la mayoría piensa que la custodia compartida implica que no se satisfaga cantidad alguna por pensión alimenticia al entender que cada progenitor corre con los gastos que implica el mantener a sus hijos cuando les corresponde estar con ellos. Eso no es exactamente correcto ya que habrá que atender al tiempo de estancias, a las necesidades de los hijos, a las circunstancias económicas de los progenitores y en consecuencia a los emolumentos que cada uno percibe, a la atribución del uso del hogar familiar por lo que no es descabellado pensar que en determinadas circunstancias se imponga esa pensión alimenticia que tanto miedo da.

domingo, 10 de enero de 2016

El Código Civil y la violencia hacia los menores


Hace más de un mes se produjo una escena cuando menos llamativa en el programa tiempo de juego de la cadena COPE y que llegó a ser trending topic, cuando el hijo del presidente Rajoy le dijo a Paco Gonzalez, el presentador del programa, que los comentarios de un videojuego que comentaba otro presentador Manolo Lama eran bastante mejorable por no decir que eran una basura. Y zaska, se ganó dos collejas del Presidente del Gobierno delante de toda la gente que estaba en el plató y delante de todos los españoles, ya que ha sido difundido hasta la saciedad por todos los medios audiovisuales. No os quiero ni contar las risas que se habrán pasado sus compañeros de clase cuando le vieron el día siguiente y seguro que más de uno le dijo “vaya par de collejas que te soltó tu padre el otro día”. En fin chascarrillos aparte y con la perspectiva que da el tiempo pasado, lo que subyace con esta actitud que me parece reprobable en cualquier circunstancia, es que el Presidente debería haber utilizado otro método para tratar de corregir la conducta de su hijo y no el soltarle dos collejas para zanjar la cuestión. Como dicen desde la CEAPA, cualquier reprimenda no puede estar relacionada con el contacto físico, además de entender que cualquiera al verlo podría haber denunciado al Presidente del Gobierno por un presunto maltrato físico a un menor y que viene recogido en el vigente Código Penal. Habría resultado gracioso. En España no están permitidos los castigos físicos ya que desde el año 2007 se modificó el artículo 154 del Código Civil que permitía en su último párrafo que “los padres podrán también corregir razonable y moderadamente a los hijos”. Pues bien eso ha desaparecido y es llamativo que cuando se está hablando casi todos los días en los medios de comunicación de la violencia de género, (acabamos de empezar el año y ya llevamos muertes de mujeres a manos de sus respectivas parejas) de las medidas que habría que implementar para tratar de que disminuya esa lacra, queramos tomarnos a risa el que alguien le dé dos collejas a un menor por salirse de las normas.
En nuestra generación, los que somos mayores de 50 años, nos tocó vivirlo, la bofetada de tu padre, la zapatilla de tu madre, el capón del profesor o el que te tirasen de las patillas, y aquí seguimos. Ni somos maltratadores, ni estamos traumatizados, ni somos agresivos, pero si nos lo hubiésemos podido evitar mucho mejor Por eso habría que frivolizar mucho menos y desde mi punto de vista los castigos físicos a los menores no tienen ninguna justificación y son un mal ejemplo, porque como dice el pueblo llano, “si lo hace fuera de casa, seguro que también lo hace dentro”.
Antonio Lafuente
Abogado Familias Inteligentes

viernes, 18 de septiembre de 2015

Si la economía va bien, ¿los divorcios van bien?


Empieza un nuevo curso tanto escolar como judicial y el pasado día 16 de Septiembre leo en el periódico El Mundo un artículo titulado “El brote verde de los divorcios”. En esencia se nos dice que los divorcios en España han aumentado un 5,4 % respecto al año 2013, lo cual viene a decir que las parejas o matrimonios que han aguantado estos años conviviendo aunque maldita sea la gracia que les hacía, han decidido, o bien que ya no aguantan más, o bien que la recuperación económica, que al parecer se está dando (y que yo pongo en duda), les permite decirse adiós sin demasiados reproches.
Como decía, en plena crisis, las parejas y los matrimonios deciden aguantar antes que pelearse en un Juzgado que es caro económicamente y costoso psicológicamente. Así que ahora que al parecer vamos mejor (dicen los expertos) toca divorciarse y separarse más. Interesante conclusión que ahí os dejo para que reflexiones sobre ella, no todo va a ser economía y futbol.
El Instituto Nacional de Estadística ha publicado sus cifras anuales de nulidades, separaciones y divorcios, y se observa que después de un lustro de descenso en el número de sentencias, están aumentan en la proporción antes reseñada.

También es digno de destacar que la mayoría de estas sentencias lo fueron de mutuo acuerdo, (vamos aprendiendo a lo que desde nuestro gabinete entendemos por divorcios inteligentes) y que los divorcios siguen aumentando frente a las separaciones, ya que ahora uno se puede divorciar sin tener que pasar por una separación como era obligatorio anteriormente como consecuencia de la modificación de la ley del divorcio del año 2005. Esta ley permitió lo que se conoce como divorcio exprés y cuyo único requisito  es haber estado casado un mínimo de tres meses antes de solicitarlo (con excepciones como en el caso de violencia de género).

Por cierto y para mucha gente a la que les gusta las series de televisión y las películas americanas, aquí no vale decir eso que se oye de vez en cuando en las mismas “no te voy a conceder el divorcio”, aquí nos lo conceden directamente con el único requisito de llevar al menos tres  meses casados, lo demás son ideas fantasiosas que nos hacemos en nuestras cabezas.

El incremento, aunque pequeño, de rupturas, dicen los expertos que se debe no solo a la llamada ley del divorcio exprés, sino a la salida de la crisis económica, según manifiesta Eduardo Hertfelder presidente del Instituto de Política Familiar. Por otro lado, desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), por parte de Teresa Castro-Martin, una de las mayores expertas en divorcios de España e investigadora de dicho centro,  se apunta que dicha ley ha producido más tensiones en los hogares  familiares y menos posibilidades de divorciarse y hacer frente a dos hogares.

Eso si hablamos de divorcios, separaciones y nulidades, porque en relación a las parejas de hecho por lo menos en España no sabemos nada.

Como datos a tener en cuenta está la duración media de los matrimonios 15,8 años (se ha acabado eso de para toda la vida) y la edad critica para las rupturas que es entre los 40 y 49 años y en concreto 42 para las mujeres y 45 para los hombres.

Así que ya sabéis, además de los contratos indefinidos, los a tiempo parcial, los celebrados por obra, la compra venta de pisos, la solicitudes de hipotecas, las compras de coches nuevos y de segunda mano y el aumento en el gasto de la cesta de la compra ahora tendremos que estar también atentos a las separaciones, nulidades y divorcios que se vayan produciendo para poder decir que estamos saliendo de la crisis.

Antonio Lafuente
Abogado Familias Inteligentes

viernes, 28 de noviembre de 2014

A seguir!!

Creer en tu trabajo, en lo que haces. Tener claro que funciona, que es útil, que ayuda. Confiar que es posible el cambio, que siempre se puede fortalecer competencias. Ilusionarte porque estás convencido de que puedes llegar a muchas familias, que muchos niños y niñas crecerán junto a unos cuidadores que potencian su autonomía y su felicidad.
Como dice Marcel Proust: “Allí donde la vida levanta muros, la inteligencia abre una salida”. La educación de los hijos e hijas no está exenta de muros, pero todo muro tiene grietas y salidas. Hay que ayudar a buscarlas, a construir el propio aprendizaje de ser papá y mamá.
Llevo muchos años trabajando con familias. Exactamente un cuarto de siglo. Pero al escribir el libro, mi vida profesional ha cambiado. Siento que me he “desnudado”, y eso es un riesgo. Es más cómodo seguir realizando tu trabajo en tu cueva, en tu despacho. Salir, y explicar al mundo lo que haces, es arriesgado. Yo he salido de mi zona de confort y estoy orgulloso.
Orgulloso porque el libro está gustando mucho, y me está abriendo puertas que antes ni si quiera me planteaba. Dos ejemplos:
1.- La CEAPA (Confederación Nacional de Asociaciones de Padres y Madres) habló conmigo en Junio para colaborar en diferentes publicaciones. Una de esas publicaciones saldrá en breve. Gestión Positiva de Conflictos en la Familia.
2.- El Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales me ha invitado a realizar un Taller en las V Jornadas de Parentalidad Positiva. Los cuatro años anteriores fui de oyente. En la última, ya había escrito el libro. Al finalizar una ponencia, comenté a mi compañera educadora que tenía al lado: “las próximas Jornadas vendré de ponente”. Y allí estaré, en un par de semanas, junto a los mejores. http://www.vjornadasparentalidad.es
Y a seguir. Mis próximos retos: escribir otro libro, un guión de una película, cruzar el charco con mi Proyecto Familias Inteligentes, colaborar con alguna Universidad que quiera investigar mi modelo,  promocionar mi Proyecto Robin Book…

lunes, 10 de noviembre de 2014

Un mundo lleno de "C"



Mi mundo profesional está repleto de palabras que empiezan por “C”. Yo me dedico, como psicólogo y terapeuta familiar,  a asesorar y a “entrenar” a padres y madres para puedan ejercer unas prácticas educativas basadas en el amor incondicional y el control respetuoso. Cuando digo entrenar, me refiero a acompañar en su proceso de ser padres para resolver sus conflictos con sus hijos/as en la actualidad y prevenir los que le puedan venir. Y en mi trabajo es habitual utilizar palabras como cariño, coherencia, continuidad, competencia, cuidados, credibilidad, control, creatividad, corresponsabilidad, constancia, claridad, confianza….
La idea de iniciar esta aventura digital para mí era explorar vías y caminos para realizar mi trabajo con ciertas garantías de éxito en la distancia, asegurando que esos procesos de cambio novedosos aseguren las condiciones para el aprendizaje de ser papás y mamás.
En la unidad 1 del curso de Innovación en la Formación Continua y herramientas 2.0, me encuentro de nuevo con palabras que empiezan por “c”. Viejas conocidas y algunas novedosas. Conductismo, cognitivismo, constructivismo, conectivismo. Aprendizaje caótico, continuo, complejo, cocreativo, conectado, conceptual, en comunidad.
Mi objetivo futuro es coordinar y complementar (seguimos con las “c”) el aprendizaje presencial y el no presencial, el aprendizaje en un contexto estructurado a un aprendizaje menos estructurado, de un control externo profesional a un autocontrol, intentando aglutinar lo mejor de lo anterior (constructivismo) e ir más allá (conectivismo).
La lectura del módulo 1 me provocan nuevas ideas y me surgen dudas. No sé si es posible educar con buenas prácticas, aprender competencias parentales sólo y exclusivamente con el conectivismo como bandera. Como final de proceso no está nada mal el que surja el aprendizaje autoregulado, independiente e informal a través de comunidades virtuales o el desarrollo de conexiones informales a través de las redes sociales, generando los propios entonos personales de aprendizaje. Pero me temo que en mi ámbito profesional, un porcentaje muy bajo de padres y madres tendrían las competencias adecuadas para llegar al conectivismo a la primera.
Calidez y afecto en las relaciones, reconocimiento de los logros evolutivos, control y supervisión del comportamiento infantil, fomento de la confianza, estimulación y apoyo al aprendizaje, planificación de las actividades y tareas, orientación hacia el futuro, adaptabilidad a las características del niño/a, flexibilidad, perspectivismo, percepción ajustada del rol parental, satisfacción en la tarea de ser padres y madres, responsabilidad ante el bienestar del niño, visión positiva del niño y de la familia, buscar ayuda de personas significativas, estrategias de afrontamiento ante situaciones de estrés… estas competencias parentales ¿se pueden aprender sólo y exclusivamente con el conectivismo?

miércoles, 8 de octubre de 2014

Educando el cerebro infantil

Es un hecho indiscutible que cualquier padre o madre ha querido “meterse” en la cabeza de su hijo para comprobar lo que está pensando o sintiendo, o para intentar moldear, cambiar o entender algún pensamiento o emoción. Para ello, es algo común el intentar averiguar qué forma de educar es la más idónea para estimular el cerebro de sus hijos, para que sean inteligentes, sepan tomar decisiones y gestionar los conflictos, o aprendan a controlar las emociones, entre otras cosas. Vamos a aportar algunas ideas para relacionar algunas competencias parentales con el desarrollo cerebral de los niños:
1.- Un cerebro es lo que somos. Y somos, entre otras cosas, lo que hacemos y sentimos. Y lo que hacemos, normalmente,  lo decidimos. O sea, que podríamos decir que los indicadores de si un cerebro está funcionando bien son sus productos: las decisiones. El cerebro necesita entrenamiento. Y oportunidades para desarrollarse. Una buena competencia parental es ofertar esas oportunidades. Por eso, lo que puedan decidir los hijos, que lo hagan.
2.- Un bebé no puede dirigir su cerebro por sí mismo. Su cerebro le dirige. Por eso, necesita otros cerebros externos que le ayuden a aprender a dirigirlo. Es decir, necesita unas pautas educativas adecuadas que delimiten lo que pueden decidir y lo que no pueden decidir. Necesita unos cuidadores que le guíen, que confíen, que se adapten a su ritmo evolutivo, que estructuren su aprendizaje. Muchos trastornos de personalidad, las esquizofrenias, las dependencias sociales, trastornos disociales… tienen como factor común que durante la etapa infantil ese cerebro no fue cuidado ni educado adecuadamente.

lunes, 2 de junio de 2014

Atender y entender las rabietas infantiles



Las rabietas, pataletas o berrinches son uno de los temas que más se consultan a los profesionales. Cómo atenderlas, cómo entenderlas. Es algo que toca vivir a todos los padres en diferentes momentos evolutivos.

En cada hogar hay un oleaje de las rabietas. Cada ola es una rabieta, que viene con una frecuencia determinada, que dura un tiempo, y que tiene su altura o intensidad. En educación no existen las piscinas, siempre hay olas. De lo que se trata es de que esas olas no nos ahoguen, o incluso que lleguemos a disfrutar de ellas.

Educar significa pasar de ser imprescindibles a prescindibles, de tomar los adultos todas las decisiones a que las tomen poco a poco los hijos. El bebé apegado y dependiente tarde o temprano querrá empezar a hacer las cosas por sí mismo. Busca su independencia de forma progresiva y para ello tiene que desapegarse. Necesita apego, pero también desapego. Es un proceso de aprendizaje, donde se está entrenando para la vida. Y donde se tiene que sentir acompañado, no vigilado. En cualquier situación de aprendizaje puede aparecer la frustración. Por eso, en ese traspaso de responsabilidades, del “nosotros decidimos por ti” al “tú decides”, tienen mucho sentido las rabietas.