Este blog contiene textos dedicados a las familias, a los padres y madres para que eduquen con buenas prácticas. Tiene dos enfoques que se complementan: el psicológico y el jurídico. Está escrito por dos grandes profesionales y amigos. Antonio Lafuente y Antonio Ortuño. Esperamos que os sea útil.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

FAPACE con Familias Inteligentes

Coincidiendo con el comienzo del curso escolar, FAPACE organiza el 21 de Septiembre a las 10:00 la Inauguración del curso escolar y a continuación, el taller “Familias inteligentes” a cargo de Antonio Ortuño, Psicólogo Infanto-juvenil y terapeuta familiar.

Durante el acto inaugural, al que asistirá la Delegada Territorial de Educación, Cultura y Deporte, FAPACE presentará las prioridades para el presente curso, el apoyo a las AMPAs y familias, la Universidad de Familias, los proyectos a desarrollar y los acuerdos de colaboración.

El taller “Familias Inteligentes” ofrecerá pautas sencillas para fomentar la responsabilidad de nuestr@s hij@s, prevenir y resolver conflictos, para que sean buenas personas, felices y capaces.
21-09-13, de 10 a 13 horas, Sede FAPACE. Abierto para que invitéis a vuestras familias asociadas. Plazo de inscripción hasta el 19 de septiembre. Plazas limitadas según aforo. Cartel 

lunes, 2 de septiembre de 2013

II PLAN ESTRATÉGICO DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA 2013-2016: reflexiones (I)


Entre otras lecturas del verano, he tenido entre mis manos varias veces el II PLAN ESTRATÉGICO DE INFANCIA Y ADOLESCENCIA 2013-2016 (II PENIA), del Ministerio  de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Este Plan pretende situar a la infancia en la agenda política (aunque lo está teniendo complicado).

Lo primero que me gustaría señalar es que desde que en España se ratificaron los Derechos del Niño en la Convención de la Naciones Unidas, allá por el año 1990, es la primera vez que las Administraciones hablan, no sólo de derechos, sino de deberes y responsabilidades de los menores de edad. Los niños y niñas a lo largo de la historia han pasado por tres fases: no tener derechos, tener derechos, y ahora tener derechos y responsabilidades (¿cuál será la cuarta fase?). En concreto dice el PENIA II: hoy debe resaltarse que, de acuerdo con su edad y con su desarrollo evolutivo, es también y progresivamente “sujeto de responsabilidades” en los diferentes ámbitos en los que vive, fundamentalmente en la familia, la escuela y el barrio.

Estoy muy de acuerdo. Quizás un matiz. Creo que es un derecho de la infancia el que se le den responsabilidades. En la propia Declaración de sus Derechos, debería haberse incorporado el traslado de responsabilidades como un derecho más. Lo que pueda hacer, que lo haga. Lo que pueda decidir, que lo decida. No es que los niños y niñas tengas derechos, por un lado, y responsabilidades por otro. Es que el poder asumir responsabilidades de forma progresiva ya es un derecho.

viernes, 21 de junio de 2013

Artículo en FAMIPED



Agradecer a FAMIPED (Familias, Pediatras y adolescentes en red) la publicación de mi artículo. En este artículo pretendo concienciar a los profesionales de salud de la importancia de no diagnosticar a los niños y niñas antes de asegurarse de que las familias están ejerciendo prácticas educativas basadas en el cariño incondicional y el control respetuoso.


lunes, 10 de junio de 2013

La hiperactividad ¿está globalizada?


En un Colegio de 200 alumnos, en Estados Unidos habría 18 niños o niñas diagnosticados de hiperactividad, mientras que en Francia sólo 1. En Chile habría 10 niños, y en Etiopía no lo sé, pero me lo imagino. ¿A qué se debe esto? ¿No ha llegado la globalización en los trastornos psiquiátricos?

Entre otras explicaciones, la psicóloga Marilyn Wedge (http://www.forodemocracia.cl/index.php?/topic/125-%C2%BFpor-que-casi-no-hay-ninos-franceses-hiperactivos-o-con-deficit-atencional/) aporta una bastante sencilla. Depende de dónde se enfoque el problema, si la etiología del trastorno es biológica o contextual. Es decir, los psiquiatras estadounidenses atribuyen a causas biológicas el trastorno de hiperactividad, mientras sus colegas franceses lo atribuyen a causas psicosociales, a claves contextuales.

Esto es de vital importancia, ya que el tratamiento en el primer caso se enfoca en aplicar medicamentos a los niños, a “patologizar” comportamientos que son normales en la infancia, mientras que en el segundo caso se señala como sujetos de intervención a los padres, entrenándoles en habilidades  para ejercer la crianza, ya que los padres tienen la responsabilidad de generar un contexto educativo adecuado. En este segundo caso, añado yo, la importancia de “etiquetar” las conductas de los niños es poco relevante, incluso ineficiente.

Por otro lado, un estudio publicado en la revista Pediatrics  (http://pediatrics.aappublications.org/content/131/5/e1584.abstract) ha hallado que los fármacos mejoran la conducta de los niños preescolares con trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH), pero incrementan las posibilidades de padecer trastornos del ánimo y de crecimiento. Por el contrario, el entrenamiento a los padres para comprender y atender las necesidades de su hijo puede lograr lo mismo sin efectos secundarios. Aunque yo añadiría que, efectivamente no hay efectos secundarios, pero que donde haya cariño y firmeza que se quite cualquier fármaco. No puede ser nunca lo mismo.

Conclusión, ¿qué hacemos dando medicación a los niños? ¿Y encima a menores de 6 años? ¿A quién interesa dar medicación?


Está claro que, aunque se usen fármacos, el trabajo con los padres siempre es prioritario. Dar medicación sin aportar herramientas educativas a los padres me parece éticamente insostenible. Pero también me parece impresionante que alguien se atreva a poner la etiqueta de hiperactivo a un niño menor de 6 años.

viernes, 7 de junio de 2013

15 años y un día


Hoy se estrena la película de Gracia Querejeta 15 años y un día. Ayer tuve el placer de verla en preestreno, y os comento algunas impresiones.

Breve resumen de la historia: adolescente con problemas, a su madre le viene grande la situación, y decide enviarle una temporada con su abuelo.

Considero que expresar en menos de dos horas vivencias de la adolescencia, que te ayuden a reflexionar, a emocionarte, a sacar conclusiones, es muy complicado. ¿Cómo llega un chaval de 14 años a realizar actos antisociales? ¿Por qué le gusta ser malote? ¿Por qué esa ausencia de perspectiva y de motivaciones?

un chaval vive en el desamor o en el descontrol, o en ambos, casi se asegura que va a tener problemas. Jon, el protagonista, no recibe ambas funciones con consistencia y respeto.

La madre representa el amor, el cariño, la disponibilidad, la incondicionalidad. Pero falla en el control respetuoso (sermones, excesiva dependencia, falta de confianza, preocupación desbordada). El abuelo intenta gestionar el control, la firmeza, la coherencia. Pero falla en el plano emocional, en el respeto, en la confianza. Desde el punto de vista educativo, la mezcla de ambos ayudaría al chaval a seguir adelante.

viernes, 31 de mayo de 2013

Una buena noticia y otra muy mala



Una muy buena noticia:

Por fin se ha decidido eliminar el término “retraso mental” dentro del mundo de la Psiquiatría. Era uno de los conceptos menos respetuosos que existían para intentar definir un problema de salud. Ha sido en el  XV Congreso Nacional de Psiquiatría. Este anuncio ha sido realizado por Geoffrey M. Reed, director de proyectos del departamento de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante su intervención en la jornada de apertura del citado congreso. ¡Les ha costado!

Ahora se va a llamar “Trastorno del desarrollo intelectual”.  Un concepto que implicará un cambio en el paradigma de intervención, ya que el concepto de inteligencia está evolucionando y se tienen que adaptar y modernizar las diferentes técnicas evaluativas y diagnósticas a esta nueva realidad. Espero que con este cambio, mejore la calidad de vida de muchas personas que afortunadamente ya no son “retrasadas”.

Una muy mala noticia: